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¿Necesita mi hijo un examen ocular?

La evaluación anual de la vista durante la consulta médica de rutina del niño sano es importante para comprobar la salud ocular en general, la agudeza visual, la alineación de los ojos y el desarrollo ocular.
Según explica la Dra. Monica Khitri, oftalmóloga pediatra del UCLA , “Hay que examinar a los niños para comprobar su salud ocular a partir de su nacimiento. Inicialmente, son los pedíatras o proveedores de atención primaria quienes realizan estos exámenes como parte de las consultas médicas de rutina del niño sano y con el fin de detectar posibles anormalidades oculares estructurales o problemas con la alineación de los ojos”.
A medida que los niños crecen, conviene insistir en comprobar también su agudeza visual, cosa que en la mayoría de los niños suele hacerse entre los 3 y 4 años de edad y que, como mínimo, debería llevarse a cabo a los 5 años de edad. Este examen puede estar a cargo tanto de un oftalmólogo, un optometrista, un pediatra o de otro proveedor de atención médica.
Los primeros años representan el período crítico de desarrollo de la vista porque las áreas visuales del cerebro se encuentran desarrollándose rápidamente estimuladas por la impresión de imágenes claras sobre la retina. Asimismo, los primeros meses de vida son de fundamental importancia para obtener una buena visión porque al nacer la retina y la vía óptica no están completamente maduras. Por ejemplo, los bebés deben desarrollar la binocularidad, que es lo que hace que ambos ojos puedan coordinarse, y de esta manera tener una imagen única y percepción 3D. De aquí la importancia de los controles oftalmológicos realizados por el pediatra de cabecera o el oftalmólogo infantil.

Problemas oculares y su tratamiento
Forzar la vista entrecerrando los ojos, torcer o desviar un ojo o ambos y resultarle difícil realizar tareas de carácter visual —como leer o dibujar— son algunos de los síntomas o señales comunes de problemas oculares. Otras señales que se recomienda observar son la inclinación de la cabeza, el frotamiento de los ojos con frecuencia y la sensibilidad a la luz. Los defectos de refracción o la necesidad de usar lentes, son algunos de los problemas oculares infantiles más comunes. Mientras que algunos niños mayores y adolescentes padecen de miopía (visión borrosa de lejos), otros necesitan lentes de contacto porque sufren de hipermetropía (percepción confusa de objetos cercanos) y astigmatismo. Entre los problemas oculares infantiles más comunes se encuentran los siguientes: conjuntivitis, orzuelos, conductos lacrimales tapados que causan lagrimeo persistente, y caída del párpado. Entre los problemas oculares más graves figuran: ambliopía (conexiones débiles entre un ojo o ambos y el cerebro), estrabismo (mala alineación de los ojos), cataratas y glaucoma.
Los oftalmólogos pediatras tienen experiencia en problemas oculares infantiles y pueden personalizar cada tratamiento según las necesidades particulares del niño, sea con lentes correctivos, tratamiento con parches, gotas para los ojos y/o cirugía, si la necesita.

Mitos comunes

■ Sentarse demasiado cerca del televisor puede causarle problemas oculares. Esto no es cierto; pero ver televisión y hacer actividades bajo techo en vez de estar al aire libre puede causar un aumento de riesgo de miopía.
■ Si cruza los ojos, se le quedarán así. No es cierto. No obstante, si el niño cruza un ojo constantemente aunque no a propósito, debería hacerlo ver por un oculista por si padece de estrabismo.
■ Comer zanahorias es bueno para los ojos. La vitamina A, que es importante para la salud ocular, se encuentra tanto en las zanahorias como en otras frutas y verduras.
■ Usar los lentes demasiado puede hacer que los ojos se vuelvan “dependientes” de ellos. A medida que los niños crecen, las recetas de sus lentes cambian a causa del crecimiento de los ojos, cuyo grado suele tener que ver con la genética, no con el uso frecuente de lentes.

Cuidado de la vista
Según la Dra. Khitri, “Una de las mejores cosas que los padres pueden hacer por los ojos de sus hijos es asegurarse de que en cada consulta del niño sano se les hagan exámenes oculares básicos. Además, haciéndoles usar gafas de sol y sombreros de ala ancha les protegerán los ojos contra los dañinos rayos UV”. Si nota en su hijo algún signo preocupante o dificultad para ver, consulte pronto a su pediatra para que su proveedor de salud ocular pediátrica local pueda examinarlo.

Cuando realizar examen oftalmológico

· Si el niño desvía los ojos.
· Si tiene problemas en la visión lejana (por ejemplo si se acerca mucho a la televisión o al pizarrón en la escuela)
· Si tiene problemas en la visión próxima (por ejemplo si se acerca al papel al leer o escribir)
· Si tiene dolores de cabeza tras esfuerzo visual, ojos rojos, legañas, lagrimeo.
· Movimientos erráticos de los ojos.
· Si hay antecedentes familiares (ya sea miopía, hipermetropía, astigmatismo u otras enfermedades oculares.

Tomado de : Health tips for parents “UCLA Children Hospital”
American Acedemyn of ophthalmology “consejos y prevencion”
Departamento Médico



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